
JP Morgan aplaude la "necesaria" reforma de la ley de fusiones para el sector teleco
La obsesión de la actual Comisión Europea con los "campeones europeos" no es nueva. Recelosa durante años de las operaciones corporativas, el pasado 30 de abril la Unión Europea (UE) dio un giro de 180 grados abriendo una consulta pública sobre el borrador de 98 páginas sobre nuevas directrices para fusiones en el club comunitario. Este nuevo marco, que sustituirá tanto las directrices de fusiones horizontales de 2004 como las no horizontales de 2008, se convierte así en la reforma más importante del control de concentración empresarial en las últimas dos décadas y su objetivo es claro: que Europa pueda plantar cara a China y Estados Unidos.





